La contradictoria doctrina de las fracciones sanguíneas

21.10.2012 12:09

Las contradicciones de la postura actual de la Sociedad Watchtower para el uso de las fracciones de sangre en la Medicina

(Las citas de este artículo están en azul, mientras que los comentarios en negro).

 

Los líderes de los Testigos de Jehová (su cuerpo gobernante) han publicado un libro titulado "Manténgase en el AMOR DE DIOS".

Este libro, entre otros asuntos, instruye a los testigos de Jehová sobre cómo deben "entender" el asunto del uso de la sangre en la medicina. En las páginas 77 al 78 dice:

LA SANGRE EN LA MEDICINA

10 Por respeto al mandato “sigan absteniéndose [...] de sangre”, los testigos de Jehová nos negamos a donar sangre, recibir transfusiones o almacenar la propia sangre para reinyectarla más tarde. Y tampoco aceptamos ninguno de sus cuatro componentes principales: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma.

11 Hoy es común subdividir dichos componentes en fracciones que reciben diversos usos. ¿Deberíamos considerarlas “sangre”? ¿Podemos aceptarlas? Esta es una decisión personal. Lo mismo ocurre con procedimientos como la hemodiálisis, la hemodilución y la recuperación de sangre, siempre que se use únicamente sangre propia que no haya sido almacenada (consulte el apéndice, páginas 215 a 218).

12 ¿Le concede Jehová poca importancia a estas decisiones personales? No, ya que le interesa mucho qué pensamos y por qué decidimos una cosa u otra (Proverbios 17:3). Entonces, ¿qué deberíamos hacer antes de aceptar o rechazar un producto o procedimiento médico? Primero, orar a Dios e investigar el asunto, y luego seguir los dictados de nuestra conciencia cristiana (Romanos 14:2, 22, 23). No podemos dejar que nadie nos imponga su conciencia, ni tampoco andar preguntando: “¿Y qué haría usted?”. En estas cuestiones, “cada uno llevará su propia [...] responsabilidad” (Gálatas 6:5; Romanos 14:12; véase el recuadro “¿Considero sagrada la sangre?”, en la página 81).*

LAS LEYES DE JEHOVÁ REVELAN SU AMOR

13 Las leyes y principios bíblicos revelan que Jehová es un Legislador sabio y un Padre afectuoso que vela por el bienestar de sus hijos (Salmo 19:7-11). Aunque el mandato de que los cristianos “se abstengan [...] de la sangre” no es un precepto médico, nos protege de complicaciones ligadas a las transfusiones (Hechos 15:20). De hecho, muchos especialistas califican la cirugía sin sangre como norma de oro de la medicina moderna. Los cristianos verdaderos vemos en ello una confirmación más de que Jehová es un Padre amoroso e infinitamente sabio (Isaías 55:9; Juan 14:21,23).

 

A partir de estos párrafos podemos entender cláramente que "el cuerpo gobernante" les enseña a los testigos de Jehová que la aplicación moderna de la exhortación del Concilio Apostólico de Jerusalén del primer siglo sobre "abstenerse de sangre" (Hechos capítulo 15) no se restringe únicamente a 'no comerla', sino también a no donarla , a no recibir transfusiones de esta, y tampoco a aceptar alguna de sus cuatro componentes principales: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Note que esto último difícilmente puede encontrar una explicación bíblica ya que la Biblia no menciona cómo Dios divide la sangre. De hecho, los apóstoles difícilmente se habrían imaginado qué partes de la sangre serían aceptables y cuáles no. Ni siquiera se conocían las proteínas hace 2000 años. Sin embargo, La Sociedad Watchtower ha establecido una división teológica de la sangre en cuatro componentes principales de las cuales se extraen fracciones. Las cuatro componentes se le prohiben al testigo de Jehová, mientras que las fracciones que puedan derivar de estas se dejan a libre elección, recomendando que nadie intervenga en la decisión personal sobre el uso médico de estas fracciones sobre las que supuestamente Jehová Dios tendría tolerancia. Es decir, el cuerpo gobernante recomienda que otros testigos de Jehová más radicales, no juzguen a sus hermanos que puedan usar estas fracciones con una conciencia limpia. No obstante, no se entiende porqué este criterio no es aplicado también para cualquiera de las cuatro componentes primarias.

Para ampliar este concepto y clarificarlo al lector, el libro "Manténgase en el amor de Dios" tiene un Apéndice que define las fracciones de sangre. Las páginas 215 y 216 dicen :

Fracciones sanguíneas. Las fracciones se extraen de los cuatro componentes principales de la sangre: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Entre las fracciones que se obtienen de los glóbulos rojos figura una proteína llamada hemoglobina. Con la hemoglobina, sea humana o animal, se elaboran productos destinados al tratamiento de anemias agudas y hemorragias masivas.

Otras fracciones provienen del plasma, componente sanguíneo formado por agua (en un 90%) y por una gran cantidad de hormonas, sales inorgánicas, enzimas y nutrientes, entre ellos minerales y azúcares. El plasma también contiene factores de coagulación, proteínas como la albúmina y anticuerpos que combaten enfermedades. Así, cuando una persona se ve expuesta a determinadas enfermedades, se le suele recetar inyecciones de gammaglobulina, fracción rica en anticuerpos que se extrae del plasma de personas inmunizadas. Finalmente, de los glóbulos blancos se obtienen fracciones como los interferones y las interleuquinas, con las que se tratan infecciones virales y cánceres.

¿Pueden los cristianos aceptar terapias que empleen fracciones sanguíneas? La Biblia no da instrucciones específicas, por lo que cada cual debe tomar su propia decisión ante Dios de acuerdo con los dictados de su conciencia. Algunos rechazan todas las fracciones, razonando que, cuando Dios les dio la Ley a los israelitas, les indicó que la sangre de los animales que mataran tenían que “derramarla sobre el suelo” (Deuteronomio 12:22-24). Pero hay otros que, aunque tampoco aceptan transfusiones de sangre completa o de componentes principales, sí admiten tratamientos con una determinada fracción, pues consideran que, en algún momento, la fracción dejó de representar la vida de la criatura de la que proviene.

Antes de decidir nada, conviene preguntarse: “¿Comprendo que si rechazo todas las fracciones sanguíneas me estoy negando a aceptar todos los productos que las incluyan, entre ellos medicamentos destinados a combatir ciertas enfermedades o a detener las hemorragias facilitando la coagulación? ¿Sabría explicarle a un médico por qué rechazo o por qué acepto una o más fracciones sanguíneas?”.

A partir de estos párrafos no hemos podido encontrar ningún texto bíblico que respalde la división arbitraria que el cuerpo gobernante ha hecho sobre la sangre. Aunque correctamente se afirma que la Biblia no da instrucciones específicas para aceptar o rechazar terapias que empleen fracciones de las cuatro componentes, tampoco se presenta una justificación o principio para considerar las cuatro componentes como inaceptables. Inclusive, en la página 216 el Apéndice muestra el siguiente recuadro de sustancias sanguíneas prohibidas y las permitidas:

 

 

Vemos cláramente una división entre sustancias que ellos consideran teológicamente inaceptables, y las fracciones que se  deriva de estas,  como siendo dejadas a libre elección. Sin embargo, este cuadro carece de respaldo bíblico. Tal división arbitraria nunca hubiera sido imaginada por los apóstoles. A pesar de esto, la Atalaya del 15 de Junio del 2004 en un artículo bajo el título de "Aceptemos la guia del Dios vivo", dice en el párrafo 11, en parte:

 

El libro de texto Emergency Care (Atención de emergencias), en su edición de 2001 y bajo “Composición de la sangre”, dice: “La sangre consta de varios componentes: plasma, glóbulos rojos y blancos, y plaquetas”. De ahí que los Testigos rechacen no solo las transfusiones de sangre completa, sino también de cualquiera de sus cuatro componentes principales.

 

Este, que no es un libro de Medicina, es la fuente en que se basa la Sociedad Watchtower para dividir la sangre en cuatro componentes principales. Trataremos de entender por qué algunos bancos de sangre dividen la sangre en cuatro componentes. Por ejemplo la página web de American Red Cross (Cruz Roja Americana:http://www.redcrossblood.org/espanol/learn-about-blood) define los componentes sanguíneos de la siguiente forma:

Componentes sanguíneos

En la medicina moderna los pacientes normalmente reciben componentes sanguíneos específicos para tratar su enfermedad particular. Se pueden extraer hasta cuatro tipos de componentes sanguíneos de la sangre donada, por lo que varios pacientes pueden beneficiarse de una sola donación. Los principales componentes sanguíneos transferibles son:

Sangre completa: consta de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (~45% de volumen) suspendidas en plasma (~55% de volumen).

Glóbulos rojos: transportan oxígeno de los pulmones a los tejidos del cuerpo y llevan el dióxido de carbono de vuelta a los pulmones para ser espirado.

Plaquetas: pequeños fragmentos celulares incoloros contenidos en la sangre cuya función principal es relacionarse con las proteínas de coagulación para parar o prevenir las hemorragias.

Plasma: un líquido compuesto de un 92% de agua, 7% de proteínas vitales, y 1% de sales minerales, azúcares, grasas, hormonas y vitaminas.

Crioprecipitado AHF: una porción de plasma rico en factores coagulantes, incluyendo el Factor VIII y fibrinógeno.

 

Otra fuente, que es el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón (BSTA) (http://www.bancosangrearagon.es/procesamiento.php), es más específico al explicar el porqué de cuatro componentes:

 

La sangre circulante está compuesta por elementos celulares suspendidos en una solución acuosa de sales y proteínas.

Estas células son:

  • Los glóbulos rojos, eritrocitos o hematíes.

  • Los glóbulos blancos o leucocitos.

  • Las plaquetas.

El componente líquido de la sangre se conoce como plasma y contiene numerosas substancias disueltas en agua.

En el curso de los años 1960-1970 se vio que en la mayoría de los casos solamente un constituyente de la sangre era el necesario para el tratamiento de una determinada enfermedad. Por ejemplo, en la mayor parte de las situaciones, el tratamiento de una anemia con glóbulos rojos no precisa ir asociado a la administración  de  plaquetas o de plasma.

 

Después, esta misma fuente dice:

 

En el BSTA la Técnica que utilizamos para separar la sangre en sus diferentes componentes, es la llamada capa leucoplaquetar (CLP o buffy-coat) que consiste en introducir la bolsa de sangre total en una centrífuga que hacemos girar rápidamente, de manera que la sangre se estratifica y quedan los glóbulos rojos en la parte inferior , encima de ellos la capa leucoplaquetar , que contiene los leucocitos y plaquetas y por encima el plasma que no tiene células.

 

Esto significa que la división común (de cuatro componentes sanguíneas) se debe a que estas son obtenidas por un proceso de centrigufación. Por otro lado, para obtener sus fracciones derivadas, que la Watchtower permite, se requieren otros métodos. Sin embargo, en el libro “Bancos de Sangre Modernos y Prácticas de Transfusión” de Denise M. Harmening (4 ª edición, Philadelphia 1999), que es un libro de autoridad en el área de transfusiones, se incluyen 16 componentes para la sangre, y no sólo cuatro :

 

"Red blood cells, RBC Aliquots, Leukocyte-reduced red blood cells, frozen - deglycerolized red blood cells, platelet concentrate, single donor plasma, cryoprecipitated antihemophilic factor, granulocyte concentrates, factor VIII concentrate, porcine factor VIII, factor IX concentrate (Prothrombin Complex), immune serum globulin, normal serum albumin, plasma protein fraction, Rho(D) immunoglobulin, antithrombin III concentrate."

 

Este libro de Denise Harmening, que es de mayor autoridad en Medicina  que aquel que fue citado por la Sociedad Watchtower,  divide la sangre en  16 componentes primarias, y no en 4. De estas 16 componentes listadas,  hay 9 que la Sociedad Watchtower llama "fracciones", y no las prohibe, mientras que para esta obra de Harmening esas 9 componentes no son menos importantes que las otras. Por ejemplo, la Albúmina está incluída en estas 16 componentes, mientras que para la Sociedad Watchtower esta es considerada una fracción permitida que se extrae de la cuatro componentes que la Watchtower considera como "primarias". Entonces, si la Sociedad Watchtower se hubiera basado en el libro de Harmening, hubiera prohibido 16 componentes. Esto muestra lo arbitrario e ilógico de dividir teológicamente la sangre en  cuatro componentes prohibidas. A menos que los miembros del cuerpo gobernante crean que la división teológica de la sangre depende del método fisicoquímico de su separación. No obstante, el Concilio Apostólico de Jerusalén del Primero Siglo de nuestra era, no presentó ningún detalle técnico para estos efectos, ya que ni se conocían las componentes de la sangre. Por lo tanto, no hay ninguna base bíblica ni principio cristiano que pueda establecer cláramente cómo Dios divide la sangre. Cualquier intento de hacerlo incurrirá en conclusiones contradictorias y absurdas. Por ejemplo, La Atalaya del 15 de Junio del año 2000, en su sección de "Preguntas de los lectores", trata de justificar la aceptación de fracciones sanguíneas por el siguiente argumento:

 

Ahora bien, ¿qué motivaría, en líneas generales, a un cristiano a aceptar fracciones de sangre?

La sección “Preguntas de los lectores” de La Atalaya del 1 de junio de 1990 indicó que algunas proteínas del plasma (fracciones sanguíneas) de las mujeres embarazadas pasan de su sangre al sistema sanguíneo independiente del feto. Así, este obtiene las inmunoglobulinas de su madre, gracias a lo cual adquiere una valiosa inmunidad. En un proceso aparte, cuando los glóbulos rojos del feto alcanzan el final de su vida normal, se procesa la fracción de estos que transporta el oxígeno. Parte se convierte en bilirrubina, la cual cruza la placenta y se transfiere a la madre, que la elimina junto con sus productos de desecho. Algunos cristianos tal vez lleguen a la conclusión de que como algunas fracciones sanguíneas pasan de una persona a otra en este medio natural, ellos pueden aceptar una fracción de sangre obtenida a partir del plasma sanguíneo o de los glóbulos.

 

Lo que omite este argumento de la revista La Atalaya, es que poco después del nacimiento de un bebé, al segundo día después del parto, una sustancia llamada calostro es producida por la madre para amamantar a la criatura recién nacida. El calostro contiene monocitos, que son un tipo de glóbulos blancos. Sin embargo, los glóbulos blancos están considerados inaceptables para los testigos de Jehová, no obstante, los recién nacidos los ingieren por una ley natural. Por otro lado, en el libro antes citado, llamado “Bancos de Sangre Modernos y Prácticas de Transfusión” de Denise M. Harmening, dice en la página 423 (en Inglés): “La hemorragia transplacentaria de glóbulos rojos, del feto hacia dentro de la circulación materna, ocurre en hasta 7% de las mujeres durante la gestación ”. Esto indica que también existe una forma natural de transmitir glóbulos rojos, que insólitamente, están prohibidos por la Sociedad Watchtower. Una contradicción más en esta doctrina irracional que prohibe cuatro componentes.

 

Lo más triste es que muchos testigos de Jehová mueren en situaciones de emergencia al rechazar una de las cuatro componentes de la sangre que la Sociedad Watchtower llama de "primarias", porque su cuerpo gobernante los amenaza con sanciones eclesiásticas que implican la desasociación automática. Sabemos que esto significa que ningún testigo de Jehová podrá hablar o saludar a tal individuo. El libro "Pastoreen el Rebaño de Dios", publicado por la Sociedad Watchtower en el año 2010, es un libro de instrucciones para ancianos, en el cual, el capítulo 9 está dedicado al asunto de la desasociación. En las páginas 110 y 111 se dice :

 

Entre las acciones que pueden indicar que alguien se ha desasociado se encuentran las siguientes: [....] Aceptar sangre voluntariamente y no arrepentirse. Si alguien acepta sangre voluntariamente, quizás por hallarse sometido a extrema presión, un comité debe establecer los hechos y determinar cuál es su actitud. Si está arrepentido, le brindarán asistencia espiritual dentro del contexto de Gálatas 6:1 y Judas 22 y 23. Dada su debilidad espiritual, no estará en condiciones de gozar de privilegios especiales por un período de tiempo, y puede que sea necesario retirarle ciertos privilegios básicos. Además, dependiendo de las circunstancias, el comité tal vez deba hacer el siguiente anuncio a la congregación: "Los ancianos han atendido un asunto relacionado con [nombre de la persona]. Les alegrará saber que los pastores espirituales están esforzándose por brindarle ayuda". Por otro lado, si el comité determina que la persona no está arrepentida, debe anunciar su desasociación.

 

Note la carga emocional a la que son sometidos los testigos de Jehová que aceptan sangre (o una de sus cuatro componentes) para salvar su vida. Tal persona es considerada como débil espiritualmente y será de todos modos sometida a los interrogatorios de un comité de ancianos (pastores) que probablemente harán público su caso para mantener a los otros miembros alertados de no seguir este mal ejemplo de debilidad. Y si ellos (los ancianos) determinan que no mostró arrepentiemiento será desasociado. ¿Qué implica la desasociación?. La Atalaya 15/11 de 1981, pág. 17 dice

 

La expulsión … desde qué punto de vista verla

 

LOS QUE SE DESASOCIAN

 

Alguien que haya sido verdadero cristiano pudiera renunciar al camino de la verdad y declarar que ya no se considera testigo de Jehová ni quiere que se le conozca como tal. Al ocurrir esta situación poco común, la persona está renunciando a su condición de cristiano, y está desasociándose deliberadamente de la congregación. El apóstol Juan escribió: "Ellos salieron de entre nosotros, pero no eran de nuestra clase; porque si hubieran sido de nuestra clase, habrían permanecido con nosotros."—1 Juan 2:19. .....A las personas que deliberadamente rechazan la fe y las creencias de los testigos de Jehová y así se ponen entre los que ‘no . . . son de nuestra clase’ se les debe considerar y tratar, correctamente, como se considera y trata a los que han sido expulsados por cometer un mal.

 

Note aténtamente que la publicación que acabamos de citar dice que un testigo de Jehová que haya sido desasociado es considerado igual que a uno que ha cometido un mal. Tendrá todo el rechazo de todos los testigos de Jehová. Por lo tanto, según lo leído, aceptar las cuatro componentes sanguíneas es un pecado grave ante Dios (según los testigos de Jehová), del cual si uno no se arrepiente, sufrirá la sanción de desasociación.

 

Los ancianos de las congregaciones de los testigos de Jehová son muy estrictos en el cumplimiento de las sanciones que su cuerpo gobernante dicta que deben aplicarse. No obstante, medite en la siguiente lógica falaz en que incurre el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová: ellos prohíben el Plasma (una de las cuatro componentes) que está compuesto por un 90% de agua, un 7% de proteínas (siendo la Albúmina la más abundante), y el 3% restante por grasa, glucosa, vitaminas, hormonas, oxígeno, gas carbónico y nitrógeno, además de productos de desecho del metabolismo como el ácido úrico. A estos se les pueden añadir otros compuestos como las sales y la urea. No obstante, toda fracción del Plasma está permitida por la Sociedad Watchtower (según el recuadro antes mostrado), y esto representa el 10% del Plasma. En otras palabras, el Plasma sí está realmente permitido, pero sin el 90% de agua que contiene. Es como si le dijeran que usted puede comer carne, zanahoria y papa, pero se los prohiben si están en una sopa. ¿Tiene esto alguna lógica?. ¿Tiene algún sentido desasociar a un cristiano que acepta Plasma sanguíneo?.

Es interesante destacar el caso de la Albúmina, que es una fracción que la Sociedad Watchtower permite por ser derivada del Plasma. Sin embargo, en cada 100 mL de sangre hay 4.5 gr de Albúmina que es considerablemente mayor que el peso de las Plaquetas que están prohibidas. ¿Cuál es la lógica que prohibir las Plaquetas si la Albúmina pesa más que ellas?.

 

Otra contradicción de la Sociedad Watchtower en este asunto de las "fracciones sanguíneas" está en el hecho de que para obtenerlas es necesario muchas donaciones de sangre para obtener la cantidad suficiente para su aplicación médica, ya que estas fracciones se encuentran en muy pequeñas cantidades. Paradójicamente, hemos leído anteriormente que en la página 77 del libro "Manténgase en el Amor de Dios" los testigos de Jehová tienen prohibido donar sangre porque según ellos esto viola la santidad de la sangre. No obstante, las fracciones que ellos tienen "permitidas" son necesariamente obtenidas por una gran cantidad de personas donantes. Esto establece una doble moral. Los que NO son testigos de Jehová sí pueden pecar donando sangre para que los testigos se beneficien de las fracciones que sí están "permitidas" para uso médico. Estas son las contradicciones a que se llegan cuando un hombre o un grupo de hombres establece reglas para los cristianos que van más allá de las cosas que están escritas en la palabra de Dios.

 

Es importante también analizar la pregunta que le plantea el libro al lector en ela página 216, que volvemos a citar:

 

Antes de decidir nada, conviene preguntarse: “¿Comprendo que si rechazo todas las fracciones sanguíneas me estoy negando a aceptar todos los productos que las incluyan, entre ellos medicamentos destinados a combatir ciertas enfermedades o a detener las hemorragias facilitando la coagulación? ¿Sabría explicarle a un médico por qué rechazo o por qué acepto una o más fracciones sanguíneas?”.

La primera pregunta parece motivarle al lector a que no sea tan radical para rechazar todas las fracciones que el cuerpo gobernante permite, porque si lo hace muchos tratamientos médicos no se podrían aplicar. En cambio, la segunda pregunta es más confusa. Sin embargo, podríamos deducir que esta induce al lector a caer en su propia contradicción si trata de rechazar todas las fracciones, porque en realidad no hay explicación lógica para aceptar una o rechazar todas. Porque si una persona rechaza todas, sería más radical que los líderes de la Watchtower que son los mentores de la prohibición de las transfusiones de sangre. No obstante, si el médico que le pregunta el porqué se rechazan las componentes tales como el "Plasma", Glóbulos Rojos", "Glóbulos Blancos", y "Plaquetas", el testigo de Jehová no podrá dar ninguna respuesta coherente sobre porqué estas son prohibidas y las otras no. Es más, tenemos información de que muy pocos testigos de Jehová entienden este asunto de las fracciones permitidasy prefieren rechazar todas. Es claro que todos ellos han tenido que leer este asunto, pero si usted le pregunta a uno de ellos sobre qué base bíblica esto se establece, nadie les podrá dar una explicación, ni siquiera los ancianos nombrados de sus congregaciones. Ellos simplemente creen que su cuerpo gobernante ha recibido la guia divina para tal entendimiento. No obstante, este pseudo entendimiento divino ha cambiado de opinión más de una vez. Por ejemplo, la versión en Inglés de la Atalaya del 15 de Setiembre de 1961 publicó un artículo titulado "Respect for the Sanctity of Blood" (Respeto a la Santidad de la Sangre) que dice en uno de sus párrafos:

But regardless of whether it is whole blood or a blood fraction, whether it is blood taken from one’s own body or that taken from someone else, whether it is administered as a transfusion or as an injection, the divine law applies. God has not given man blood to use as he might use other substances; he requires respect for the sanctity of blood.

Antes de traducir este párrafo debemos mencionar que este artículo fue publicado con atraso, porque en aquella época la versión de la Atalaya en Español no se editaba simultáneamente con la versión en Inglés. Entonces, este artículo fue publicado en Español en la Atalaya del 15 de Marzo de 1962 (6 meses después), y en el párrafo 19 traduce lo antes citado de la siguiente manera:

En vista del énfasis puesto sobre el uso de la sangre en el mundo médico, constantemente están siendo recomendados nuevos tratamientos en que está envuelto su uso. Pero prescindiendo de que sea sangre íntegra o un componente de la sangre, de que sea sangre tomada del propio cuerpo

de uno o tomada de alguna otra persona, de que se administre como una transfusión o como una inyección, aplica la ley divina. Dios no ha dado al hombre la sangre para que la use como pudiera usar otras sustancias; él requiere respeto a la santidad de la sangre.

Note que dice que "prescindiendo de que sea sangre íntegra o una componente de la sangre.....aplica la ley divina". Sin embargo, la traducción exacta de la versión original de esta frase en Inglés no menciona el término "componente", sino dice que : "prescindiendo que sea sangre íntegra o una fracción de sangre.....aplica la ley divina". Esto significa que en 1961 la Sociedad Watchtower consideraba cualquier fracción de sangre como inaceptable para uso médico por mandato divino. Entonces, el testigo de Jehová que fue fiel a sus líderes en 1961 y por alguna razón necesitó urgentemente una fracción de sangre que ahora es permitida, tuvo que morir o se perjudicó su salud innecesariamente. La Sociedad Watchtower dice que el cuerpo gobernante está guidado por el Espíritu Santo, ¿Será posible que el Espíritu Santo pueda inspirar a decir una cosa y después de un tiempo otra diferente, y así perjudicar la salud de muchos creyentes?.

 

Conclusión:

 

Este artículo ha mostrado con las publicaciones de la Sociedad Watchtower que su doctrina sobre las fracciones sanguíneas es contradictoria. Se considera cualquiera de las cuatro componentes de la sangre como inaceptables sin ninguna base bíblica o científica. Se consideran las fracciones de sangre obtenidas de estas cuatro componentes como si ya no representaran la sangre del ser de quien fue tomada. No obstante, hay publicaciones científicas que  consideran algunas de estas fracciones tan importantes como "las cuatro primarias". Por lo tanto, el establecer una  división teológica entre componentes primarias y fracciones es algo que va más allá de las Escrituras Inspiradas, y entra en el campo de lo subjetivo. Por otro lado, una doble moral es predicada en esta religión: mientras a los testigos de Jehová se les prohibe donar sangre, ellos sí tienen permitido recibir las fracciones derivadas de cuatro componentes que necesariamente se obtienen por muchas donaciones de personas que no son testigos de Jehová. Peor aún, quien no sea fiel a esta doctrina que carece de lógica, será sometido a sanciones eclesiásticas. Este es el "Amor de Dios"  que predica la Sociedad Watchtower.